Consejos Smart: ¿Qué teléfono me compro?

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Hoy vamos a inaugurar una nueva sección en nuestra web que es Consejos Smart. El mundo de la telefonía y la informática es un mundo tan extenso y variado que a veces uno se puede perder un poco. Desde Top Phone te lo queremos poner Fácil, por eso hemos creado la sección de Consejos Smart. Trataremos de explicar las preguntas que los usuarios de smartphones e informática de consumo hacen más a menudo.

Hoy vamos a tratar los factores que hay que tener en cuenta a la hora de actualizar tu teléfono por un modelo más reciente.

¿Qué uso le voy a dar principalmente al teléfono?

Esta es la pregunta clave por la que debe de empezar la búsqueda de nuestro nuevo teléfono. Gracias a la feroz competencia que hay en el mercado, tenemos la suerte que tenemos infinidad de modelos y gamas para todos los públicos. Desde modelos que se centran en sacarle rendimiento a la fotografía hasta pequeños ordenadores de bolsillo que te permiten trabajar desde cualquier lugar.

Pantalla

Es lo básico que miramos en el momento de comprar nuestro nuevo teléfono. Aquí prevalece la norma de «para gustos, colores». Tamaño, resolución, tecnología, son varios los factores que inciden a la hora de comprar un móvil nuevo.

  • Tamaño de pantalla, Factor clave que condiciona el tamaño del terminal. Hoy en día las pantallas «pequeñas» suelen tener una media de 6″, además de ser pantallas con muy poco borde. La tendencia suele ser buscar siempre móviles con pantallas más grandes. Una pantalla grande nos permite consumir más contenido multimedia.
  • Resolución, en primer lugar, vamos a aclarar bien el concepto de resolución antes de enumerar los distintos tipos existentes. La imagen que muestra una pantalla se divide en píxeles. Para entenderlo bien, un pixel es la parte más pequeña en la que una imagen se puede dividir. Con este concepto claro se entiende que la resolución determina el número de líneas verticales y horizontales formadas por píxeles que puede mostrar una pantalla. Si por ejemplo se trata de una pantalla de gran tamaño pero con poca resolución, tendrá menor número de píxeles por filas y columnas, lo que se traduce en una imagen bastante pobre. Del modo contrario, una pantalla de tamaño normal con mayor resolución nos deleitará con una calidad de imagen excelente. Ahora, para que lo entendamos con las cifras que normalmente vemos en las especificaciones de un teléfono (o cualquier monitor en general), un resolución de 1280 x 720 píxeles indica que la pantalla muestra 1280 píxeles en línea horizontal y 720 en línea vertical.
  • Teconología, aunque en el mercado actual esté predominando cada vez más las pantallas OLED, las LCD aún siguen presentes en terminales de gama de entrada y gama media, incluso algún gama alta aún apuesta por esta tecnología. La principal diferencia ente LCD y OLED es que las pantallas OLED no necesitan retroiluminación ya que cada píxel cuenta con su propia iluminación. Esto hace que los negros son mucho más puros en las pantallas OLED, ya que simplemente para mostrar este color los píxeles se apagan. Esto permite funciones como el Always On Display (con la pantalla apagada puede mostrarnos información), un menor consumo de batería, mayor contraste en la imágen, incluso según cada modelo, se puede modificar la configuración de la pantalla para que nos muestre una gama de colores u otra.
  • Notch (muesca), las pantallas actuales suelen tener la mayoría una muesca (notch) para cámaras y/o altavoces, además de otros sensores. Hay diferentes tipos de diseño según la marca de ese notch. Por ejemplo, Apple fue uno de los primeros fabricantes en apostar por el notch, apostando por un notch alargado que contiene altavoz, cámaras y sensores. Otras marcas como Samsung apuestas más por un Notch que sólo tiene la cámara frontal en forma de gota de agua, e incluso en los últimos modelos suelen ser cámaras que están integradas en la pantalla, o bien en una esquina (S10) o en el centro (Note 10). Otras marcas suelen adoptar las mismas soluciones con cambios sutiles. Ese notch condiciona el diseño frontal del móvil, y hace que nos decantemos por un diseño o por otro.

Cámara

La cámara suele ser uno de los puntos clave a la hora de adquirir un teléfono nuevo. La mayoría de usuarios se suelen fijar simplemente en la cantidad de cámaras y los píxeles, lo cual aunque sea un indicador «a grosso modo» de la calidad de la cámara, hay otros muchos factores los cuales influyen más que la simple cantidad de píxeles, los cuales son:

  • Sensor, según la marca y modelo del sensor puede tener unas características u otras. Lo más importante es, además de la calidad del sensor, la apertura del mismo. Cuanto mayor sea la apertura, más luz captará el sensor. La apertura de los objetivos se mide de manera inversa, es decir, un objetivo f/2.0 tiene menor apertura que uno f/1.7.
  • Procesador, es el encargado del procesamiento de la foto o vídeo, por lo cual cuanto mejor sea este, más rápido será a la hora de procesar fotos y sobretodo vídeos, teniendo en cuenta que el 4K se va extendiendo cada vez más.
  • Tipo de lentes, en las cámaras dobles y triples tenemos diferentes tipos de configuración. Según el uso que le vayamos a dar, es conveniente analizar que tipos de cámara son cada una (por ejemplo, teleobjetivo, gran angular…). Para analizar los tipos de cámara, requiere de un análisis más extenso, que haremos en otra ocasión.
  • Aplicación de cámara, aunque normalmente el grueso de los usuarios se conforman con la aplicación nativa de cámara de nuestro smartphone, hay otro nicho que quieren sacarle el máximo partido a la cámara, y dos cámaras iguales pueden sacar fotos totalmente diferentes según la misma aplicación de cámara. Ésta se encarga de interpretar y aplicar diferentes ajustes y parámetros según la aplicación considere (apertura, ISO, Autofocus…). Ten en cuenta que para hacer una fotografía hay que tener en cuenta muchos factores que están automatizados gracias a las aplicaciones de la cámara, y cada una interpreta los valores de manera diferente.
  • AI, «Artificial Intelligence» (Inteligencia Artificial). Esto más que una característica de la cámara, entraría dentro del apartado del software que gestiona la cámara. Es interesante tener en cuenta esto, ya que gracias a la IA podemos obtener fotos aún mejores. Esto consiste básicamente en que, en término coloquial, nuestro teléfono más que aplicar parámetros estándar según el tipo de luz, trabaja de forma dinámica aplicando un criterio diferente para según que situación (interiores, exteriores, fotos nocturnas…). El resultado son fotos espectaculares.

Almacenamiento

Uno de los mayores factores de diferenciación que existen en el mercado de la telefonía es el almacenamiento. Este determinará la cantidad de información que nuestro dispositivo puede almacenar. Cuando compramos un terminal nuevo, tenemos que tener en cuenta que suele ser una compra que suele hacerse a 2 años vista, así que tenemos que ver nuestras necesidades actuales de almacenamiento y determinar cuánto espacio necesitaremos durante el tiempo que tengamos nuestro dispositivo. Nuestro consejo es siempre comprar un dispositivo que tenga suficiente almacenamiento, ya que las aplicaciones con el tiempo ocupan cada vez más espacio, al igual que con las nuevas cámaras que incorporan los aparatos de última generación las fotografías también tienden a ocupar cada vez más espacio.

Batería y tipo de carga

La capacidad de la batería determinará cuantas horas podemos utilizar nuestro móvil sin tener que cargarlo. La media estándar suele estar entre los 3000mAh y 3500mAh. Cuanta más capacidad tenga, más grande y pesado será nuestro teléfono, además que tardará más en cargar la batería al 100%. La capacidad de la batería nos puede dar una idea aproximada de cuánto puede durar. Evidentemente también influye el procesador, cuanto más potente sea, mayor será su consumo al igual que el tamaño de la pantalla y la resolución, siguiendo la misma norma de a más cantidad, más consumo.

Es importante también el tipo de carga que tiene el dispositivo y su duración. Si tenemos un consumo alto de batería, también necesitamos que dispongamos de al menos la mitad de la carga en el mínimo tiempo posible. Hay muchos modelos que incorporan diferentes tipos de carga rápida y cargadores para aprovechar esta característica (carga rápida continua, carga del «x%» en media hora…).

RAM

La cantidad de RAM que tenga nuestro dispositivo determinará cuantas acciones puede hacer nuestro dispositivo «a la vez». Aquí la ecuación es bastante sencilla, cuantas mas cosas hagamos con nuestro dispositivo aprovechando la multitarea, más RAM necesitaremos.

Hablando coloquialmente, se nota cuando falta RAM cuando al cambiar de aplicación esta debe volver a cargar otra vez. Habitualmente, para un uso básico de uso de redes sociales y aplicaciones de mensajería, con 2GB sería suficiente, aunque si tenemos la posibilidad de coger un poco más, no estaría de más. Recuerda que si nos falta capacidad en un futuro, tendremos que cambiar de dispositivo.

Procesador

El gran olvidado en la decisión de comprar un móvil es sin duda el procesador. Por suerte, tenemos un amplio abanico de gamas y modelos que equipan los dispositivos, desde gamas de entrada hasta gamas altas que hacen que tengamos un ordenador en el bolsillo. Para el uso de redes sociales, mensajería y contenidos multimedia (música, vídeo…) la mayoría de modelos son válidos. La cosa cambia radicalmente cuando buscamos un terminal que sea válido para jugar, hacer fotografías, grabar vídeos en 4K o ejecutar aplicaciones de productividad.

Aunque pueda parecer mentira, el procesador influye muchísimo a la hora de hacer fotos con nuestro teléfono. Es el encargado del procesamiento de la imagen que hace nuestra cámara. La misma cámara puede sacar fotos bastante diferentes según el procesador que lleve nuestro aparato. Si eres un apasionado de la fotografía, además de mirar la cantidad de cámaras y píxeles que tiene el teléfono que deseas, también es necesario ver si el procesador está a la altura de la cámara. La misma norma es válida para los vídeos, en especial los videos en 4K, los cuales consumen más recursos de nuestro procesador.

Cabe recordar que el procesador cuanto más potente sea, más energía necesitará, por ello, aumenta el consumo de batería.

En caso que utilicemos también el teléfono para juegos de exigencia media o alta, además del procesador hay que hacer énfasis en la GPU, para que no se quede corta al respecto del resto de nuestro aparato.

Audio

Otro de los grandes olvidados es el sonido del teléfono. Aunque la tendencia está cambiando, cuando se analiza el sonido siempre suele ser un análisis superficial y no se suele tener en cuenta la nitidez del sonido, la distorsión al subir de volumen, el volumen máximo, entre otros factores. Por suerte, cada vez más fabricantes empiezan a adoptar soluciones tales como el sonido estéreo, Dolby Atmos (tecnología de sonido envolvente), etc.

La mejor manera de encontrar un smartphone que se ajuste a nuestro gusto en la materia de sonido es probarlo personalmente, ya que el sonido es bastante relativo al gusto de cada persona.

Sistema Operativo

Y esta es una pregunta que se hacen muchas personas. ¿Android o iOS? ¿Merece la pena cambiar? A día de hoy, ambos sistemas se encuentran en una fase muy madura de desarrollo con muchas similitudes.

La diferencia principal entre Android e iOS es que en Android puedes descargarte cualquier archivo APK e instalarlo en tu sistema (siempre y cuando sea compatible con tu versión), mientras que en iOS nos limitamos a las APP’s de la App Store. Hoy en día no supone mayor problema, puesto que la gran mayoría de aplicaciones están en ambos sistemas y en sus respectivas tiendas, aunque es un dato a destacar para gente que posiblemente necesite esa libertad para instalar aplicaciones.

Android ofrece más facilidades para personalizar nuestro móvil.

Otra gran diferencia entre los dos sistemas es que iOS es mucho más seguro, que por contra tiene que las posibilidades de poder acceder al sistema de archivos y poder mover archivos (fotos, vídeos, documentos…) sea más limitado que en Android. Esto hace que tengamos que depender de cierta manera de iTunes para manejar ciertas características de nuestro iPhone.

Android la gran ventaja que tiene es que al ser de código abierto, tenemos distintas opciones de desarrollo y tenemos la posibilidad de «rootear» nuestro dispositivo. Esto permite tener el acceso total a nuestro dispositivo y hacer cosas como cambiar de interfaz, desinstalar aplicaciones del sistema que normalmente no se pueden y muchísimas cosas más. La gran desventaja radica en que si rooteamos nuestro dispositivo, podemos perder funciones como pago por teléfono u otras funcionalidades de la marca.

El principal inconveniente de cambiar se sistema operativo es que hay cierta información que no se puede pasar de un dispositivo a otro, no al menos de forma sencilla. Esto puede suponer costes adicionales en el momento de cambiar de dispositivo.

Conclusión

Tras analizar los factores que tenemos que tener en cuenta para cambiar de teléfono, hay que destacar que sólo tenemos que tener en cuenta los que realmente nos interesen. En muchos casos se antepone el diseño o la marca antes que funcionalidades que puedan ser útiles para nosotros, o incluso puede que en nuestro caso no necesitemos una cámara espectacular pero si una batería que dure muchas horas. Tampoco existe un modelo perfecto, lo importante es cubrir nuestras necesidades y buscar una opción que sea lo más equilibrada posible en base a nuestro criterio. Recuerda que puedes contactarnos y te asesoraremos en lo que necesites.

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